Señor Gobernador y señor Alcalde, ¿hasta cuándo?

Pasan los días y vemos que ni el alcalde de Neiva, ni el gobernador del Huila, toman una decisión concreta con respecto al estadio de Fútbol Guillermo Plazas Alcid.

Hace cuanto llevamos hablando de lo mismo y esperando respuestas concisas a los problemas del estadio y en lugar de soluciones claras; encontramos excusas, pretextos y justificaciones tanto del alcalde Rodrigo Lara Sánchez, como del señor gobernador Carlos Julio González Villa.

Más allá de vendernos ilusiones y querer convencernos a través de las palabras, nuestros gobernantes están obligados a demostrarnos toda su capacidad ejecutiva para liderar una pronta salida a este monumental problema.

Está claro, si el Atlético Huila se va de Neiva, por no encontrar una solución a la puesta en marcha del sistema de energía del estadio de Neiva, desaparecerá de la  faz de la tierra y si eso sucede, los directos responsables tienen nombre propio: Carlos Julio González Villa y Rodrigo Armando Lara Sánchez, gobernador del Huila y alcalde de Neiva, respectivamente.

Con el respeto que me merecen nuestros mandatarios, los responsabilizó, porque quedará en la historia que se destacaron el primero por querer solucionar el problema a punta de oralidad y el segundo por destacarse por su silencio abrumador, y los dos, por no hacer lo suficiente con eficacia y eficiencia.

Tanto González Villa como Lara Sánchez nos han demostrado hasta más no poder que su acción se supeditó a buenas intenciones y no han dado muestras de su tenacidad y experticia en este problema del estadio de futbol.

Doctores Carlos Julio y Rodrigo Armando, como dice en el libro sagrado, por sus frutos los conoceréis. Por ustedes votaron la mayoría de sus conciudadanos; hoy ellos y todos los huilenses, estamos esperando que saquen la casta de verdaderos líderes y asuman con ímpetu y poder de acción, un rol convincente y en la mayor brevedad posible hablen con obras y nos digan si realmente van a solucionar el problema del estadio o por el contrario,  permitirán que la historia les recuerde toda la vida que en sus gobiernos nuestro fútbol profesional desapareció porque ustedes  no hicieron lo necesario para evitarlo.

El reloj avanza, el tiempo apremia y el plazo que dio a Dimayor al Atlético Huila se agota; por eso hoy señor Gobernador y señor Alcalde, queremos preguntarles, ¿hasta cuándo tenemos que esperarlos?

Entendemos el grado de complejidad de la situación, pero aquí más allá del nivel del problema, queremos reconocer la altura y capacidad de nuestros gobernantes a la hora de encontrar una respuesta concluyente y certera para bien del Atlético Huila, sus hinchas y toda una región.